POESÍA PISTOLA EN MANO

POESÍA A QUEMARROPA

lunes, 23 de marzo de 2026

PISANDO INFIERNOS

 

Uno pues

anda con la cabeza pisando infiernos

y en una calma momentánea 

de repente

un golpe de humanidad reclama el purgatorio,

limpiar el piso sucio de mierda

las ventanas cagadas de moscas

y polvo mucho polvo en los muebles

de repente uno pues abre esa puerta y las ventanas

para que entre la brisa y el sol del arrepentimiento

de lo roto partido perdido

con ese dolor en alguna parte y en todas

bruñirse si es posible

hacerse

vencerse al candil de la esperanza,

porque nadie va a algún lado si no tiene fe

-Tolstoi lo sabía-,

que entra con la luz

que se percibe sobre la pirámide de lágrimas

que junta el dolor y el recuerdo

en ese haz intenso que cruza la ventana abierta

que es sol pero se ve sólo en las motas agitadas

que no alcanzan para una oración

una felicidad

un beso tuyo.


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GENTE SALVAJE

 

Vago por el mundo moldeando el camino
con arcilla caída de los años,
los lazos debieran ser fuertes sin embargo giro
como giran las cosas alrededor
por los huecos del recipiente que intensamente 
nos contienen los miedos.
Voy moldeando el espacio con las manos
en señal de perdón por los males ignorados
por lo que arrastramos de pasado en pasado
del estigma que nos tocó la frente 
abriéndonos puertas y ventanas
que pone lleno lo vacío.
Vivo en la casa de este cuerpo 
escuchando lo que puedo oír
tomando  lo que puedo asir
gozando todo lo amado.
Soy simple, tenue y mínimo como un segundo.
Una bala disparada de un vientre
hasta la vida misteriosa y esquiva
que me mira sin ver mi rostro.
Muchos señores saludan a mi sombra y mis espaldas
pero condenan mi sangre a los abismos.
Sin embargo ¿ quién me conoce?
¿ quién entrará esta noche en mi casa para apacentarse,
quién se hará hábil y sabio amigo de mis tinieblas,
beberá de mi vino largamente holgando y cantando conmigo
hasta amanecernos?
Acaso sólo la muerte penetra lo impenetrable
conoce el arte de los vivos
evita los ejércitos y el tigre no le alza su garra.
Sus rayos convergen
en el centro de una rueda inacabable que acarrea,
la muerte gira en mi rueca hacia el principio
donde volveré a arrancar lo plantado
a beber lo macerado.
Los que entren en mi casa vendrán conmigo,
estarán llenos de hallazgos y caminos
y los años serán simples anécdotas del alma.
Sabrán que fuera del corazón no hay amor,
que no hay mundo perfecto,
ni siquiera la percepción de ese mundo perfecto.
Nadie debería bastardear las esperanzas con espejismos.
Sencillamente fuera del corazón
no hay utopías nacidas de gente salvaje.


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martes, 10 de marzo de 2026

EL HOMBRE CRUZ CON LOS BRAZOS EXTENDIDOS

 


Yo te avisé
dijo el hombre cruz con los brazos extendidos
los ojos en el abismo que hay fuera de aquí
hasta donde se puede ver
el mismo que vio Poe a las 5 a.m. 
pasando raya en su cabeza,
ataúd 
Ed Johnson y sepulturero Jones que vinieron de Harlem
atestiguaron asintiendo con sus cabezas.
Yo te avisé
dijo el hombre cruz con los brazos extendidos
más allá de los secretos fenicios escondidos
bajo la Cueva del Pájaro Azul
lo que está desparramado en el muelle del puerto de Gadir
ah! los fenicios los fenicios aquellos!
como los arcabuces de la sangre de Víctor que tampoco alcanzaron.
Yo te avisé
dijo el hombre cruz con los brazos extendidos
las palabras llegan como rayos 
impacta o rebotan ya se sabe
pueden ser abismos o montañas depende
la nada misma que rebota en la testuz y desaparece
porque no se escucha
no se escucha.
Los oídos están tapados.
Yo te avisé
dijo el hombre cruz con los brazos extendidos.


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AL FIN Y AL CABO

 

Al fin y al cabo

alguna vez creímos ser hermosos 

eternos

imagen y semejanza de la utopía 

que amábamos 

y nos amaba.

Después el después,

esa palabra hija del tiempo y los espejos

el vacío de las manos húmedas 

cuando el agüita se marchó 

felicidad y tragedia

pesadas medidas contadas,

pensaba yo 

mientras iba el viejo con un bastón 

y saludó con su sombrero en alto

la última vez que lo vi.


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