POESÍA PISTOLA EN MANO

POESÍA A QUEMARROPA

sábado, 6 de septiembre de 2014

¿HAY ALGÚN TEMA FÁCIL DE RESOLVER?

Hay algún tema fácil de resolver?
Todo problema puede definirse calculando
el volumen creciente de su molestia
 a la fecha de un momento determinado
de esa cosa que ha desplazado todo placer
en forma directamente proporcional al hecho volutivo,
la sonrisa y los días soleados,
y todo lo que debes invertir, revertir,
desvestir de cada santo
para finalmente darte la cabeza contra el siguiente problema.
Aunque afortunadamente no debes ir a las calles de Siracusa
ni desnudarte gritando eureka
porque la pólvora ha sido ya descubierta
y no serás tú tan tonto como para eso,
piensas,  sientes,  luego existes para solucionar
el verdadero sentido del inciso “hijos de puta”
y su aplicación práctica,
piensas, sientes,  por ejemplo, en todo ese universo que lo define
visualizando las caras, los actos,
los largos discursos, las acusaciones,
las promesas, las mentiras,
las verdades a medias o a un cuarto
y cómo se te aplica a tus penas y tus esfuerzos,
porque hay tantas palabras como universos
         porque hay tantas palabras que no te traen sonrisas,
         porque hay tantas palabras que laceran las vísceras
         porque hay tantas palabras que brillan como oro
y si acaso valen algo, son diamante en bruto
es decir, no se pulieron, aún no tienen cierto valor,
pero están ahí como los yuyos y qué le vas a hacer
de modo que no huyas,
la resolución del problema se considera
la parte esencial de la matemática de las cuestiones,
porque se supone que eres todo un homo sapiens
y como las lentejas, a los dilemas los tomas o los dejas.
Hay que hacer muchas maniobras para adquirir habilidad,
concentración y tener algún cociente de inteligencia,
digamos al menos uno coma algo para sacar alguna buena idea.
Las situaciones existen y nosotros las encendemos
de modo que traza un diagrama y no un crucigrama,
aprende a ver y guardar detalles pero con orden,
el ritmo de los versos se aprende a sorbos en el desierto
porque late fuerte y bien al límite de la realidad
y al escribir ya sabes: olvida la violencia,
es decir,
cambia “hijos de puta” por un seudónimo cómplice,
un apellido, un suceso ultrajante, en fin, tu sabes,
mantén la cabeza fría y el pulso firme
para dar idea de más gracia y menos incoherencia
pero que los hijos de puta siga siendo hijos de puta,
¡sí señor!.
Ahora
alumbra algunas palabras que brillen de felicidad,
si acaso crees que lo lograste y  parece orgasmo
lo lamento, sólo es ilusión,
no hagas caso de ello.
Finalmente nunca acabarás con nada…
la nada te acabará hasta los huesos.
Teniendo esto claro tómate un respiro,
c’est la vie,
luego saluda dando un doble salto mortal hacia atrás
y haciendo una reverencia de bailarina de ballet
pero dando el trasero al público
retírate satisfecho.
No hagas caso del aplauso fácil.
¿Hay algún tema fácil de resolver?
No.


XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
DERECHOS RESERVADOS

1 comentario:

  1. es como el ajedrecista, cuanto más sabe, más difícil se le hace
    saludos

    ResponderEliminar